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Lo que más cuesta asumir, es la frialdad de otros. Cuando uno deja de querer, deja de apreciar todas las cosas buenas que enfrente se tiene y en la mayor parte del tiempo, es reemplazable. He terminado cuestiones con un grito poco amistoso (lo merecían) pero, aún así, me han quedado en la memoria y me he flagelado la mente pensando en ellas, he ahogado impulsos (salir a buscar) y... no sé, nunca pude ser frío del todo. Ahora... me toca y soy prescindible... creo que si, que esa es la cuestión, volverse prescindible...
No me gusta ser prescindible y debo entender a la fuerza de que en éste tipo de casos, te la tenés que bancar. Así es como ella te va a tratar.
Porque... veo todo de antemano, veo cómo las cosas se sucederán y eso me da ventaja, porque ya lo viví, ya viví todo lo que sucederá a continuación... Y aún así, seguiré equivocándome. Aunque vea ésa frialdad hacia mí, avanzaré y procuraré romperla, llenarla de calor y sé que no funcionará. Tonto, jaja, soy como cualquier otro hombre común, cuando se trata de impulsos. Y ser así, me prohíbe de tomar las cosas con calma, ¡ojalá pudiera! Sería un alivio.
Así que, me tengo que bancar el ser prescindible, mientras se cura mi cabeza.
No goza de un buen esquema lo que digo y probablemente se encuentre desordenado pero, ya les dije, es mi propia terapia, en la mayoría de los casos, hablo conmigo mismo.
G
martes, 13 de diciembre de 2011
domingo, 11 de diciembre de 2011
Piedras
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Me cuesta tanto sobresalir... tengo éstos días, en los cuales recibo golpes, uno detrás de otro y si bien tengo mis buenos ratos, la felicidad es pasajera.
Estoy... abajo de todo en la cadena alimenticia. De a ratos tengo mis amigos y de a otros, mi mundo de fantasía y todo mientras espero que la realidad me de una buena, algo con lo que levantar la cabeza y seguir adelante. Es tan difícil (nadie dijo que fuera todo lo contrario) pero no sé hasta cuando podré mantener la postura. La falta de trabajo limita cada pedazo de libertad que anhelo y ansío tanto tenerla... Por otra parte, me falta el sostén, my partner, la persona que decididamente se quedaba conmigo, everyday, que nunca se iba. Ahora está dándose palos por otro, siquiera ella entiende lo que está haciendo (una vez más) pero qué quieren que les diga, la quiero.
Incluso no sé... no sé qué tanto ahora la quiero conmigo, pero sí sé que la extraño, que extraño cada momento bueno, cada cocina juntos, cada juego juntos, cada cama juntos, cada mimo, cada beso, cada celo. Me falta tanto para no decaer pero sé que ella no es la indicada, sólo sé que me importa.
Entonces... me siento solo para afrontar todo ésto, cada uno tiene su vida y sus problemas, la suerte no me ayuda, el sacrificio (bajé 9 kilos en un mes y los pies ya no me dan más) no alcanza, pongo buena cara cuando estoy con otros, para que no se sientan sobrepasados de mi mala situación y para que yo mismo no caiga en la depresión otra vez. Tengo mis cabales, veo el futuro de manera positiva pero se me hace tan difícil... tan difícil que temo caer, nuevamente.
Quisiera tener cara de piedra (como dijo Elena) y aún así, sé que ésta situación será la peor de mi vida y que en algún momento, estaré mejor.
Te extraño, partner.
G
Me cuesta tanto sobresalir... tengo éstos días, en los cuales recibo golpes, uno detrás de otro y si bien tengo mis buenos ratos, la felicidad es pasajera.
Estoy... abajo de todo en la cadena alimenticia. De a ratos tengo mis amigos y de a otros, mi mundo de fantasía y todo mientras espero que la realidad me de una buena, algo con lo que levantar la cabeza y seguir adelante. Es tan difícil (nadie dijo que fuera todo lo contrario) pero no sé hasta cuando podré mantener la postura. La falta de trabajo limita cada pedazo de libertad que anhelo y ansío tanto tenerla... Por otra parte, me falta el sostén, my partner, la persona que decididamente se quedaba conmigo, everyday, que nunca se iba. Ahora está dándose palos por otro, siquiera ella entiende lo que está haciendo (una vez más) pero qué quieren que les diga, la quiero.
Incluso no sé... no sé qué tanto ahora la quiero conmigo, pero sí sé que la extraño, que extraño cada momento bueno, cada cocina juntos, cada juego juntos, cada cama juntos, cada mimo, cada beso, cada celo. Me falta tanto para no decaer pero sé que ella no es la indicada, sólo sé que me importa.
Entonces... me siento solo para afrontar todo ésto, cada uno tiene su vida y sus problemas, la suerte no me ayuda, el sacrificio (bajé 9 kilos en un mes y los pies ya no me dan más) no alcanza, pongo buena cara cuando estoy con otros, para que no se sientan sobrepasados de mi mala situación y para que yo mismo no caiga en la depresión otra vez. Tengo mis cabales, veo el futuro de manera positiva pero se me hace tan difícil... tan difícil que temo caer, nuevamente.
Quisiera tener cara de piedra (como dijo Elena) y aún así, sé que ésta situación será la peor de mi vida y que en algún momento, estaré mejor.
Te extraño, partner.
G
domingo, 4 de diciembre de 2011
El alma que dejaste de atar
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Ahora, todo lo que era mío, es de él.
Todo.
Y no me dejaste más que la Absoluta Continuidad.
G
Ahora, todo lo que era mío, es de él.
Todo.
Y no me dejaste más que la Absoluta Continuidad.
G
sábado, 26 de noviembre de 2011
Ser humano, ser triste
.
Resulta tan extraña ésta noche, solo, terminando de escribir unos párrafos de mi prometedora ópera prima. Y pensando en vos, pero mezclando las ideas, los momentos felices, las peleas, las inseguridades, las maneras de ser, todo. No encuentro un pensamiento definido, un proyecto ya calculado, sino más bien un laberinto, construido con piezas de todos los colores y colocadas al azar. Pienso en vos, tal vez porque fuiste mi más reciente sensación, quien me dio vida desde la depresión pero vida al fin.
Y es que no sé cómo definirte. Sos tan distinta cuando estás conmigo, comparando a como lo sos cuando no. Te cambia la edad y mucho, te cambia la personalidad y es tan marcado el hecho, que no sé cómo realmente sos. Cuando estás conmigo, sos tan quedada pero nunca me abandonás (bueno, casi nunca), me bancás en todas y aunque lo hagas desde el silencio, te quedás y eso siempre fue lo más importante. Pero cuando no estás... o no me tenés a tu lado, sos tan fría e inherente sobre el mundo gabrieliano, me transformás en una persona a la que nunca quisiste ni tuviste o más allá aún, alguien que te hizo mucho daño, que te traicionó, que te abandonó o incluso, te hirió de muerte.
Y no lo soporto.
He vagado dentro de mi cabeza, por éstos días. Y he visto que el pensamiento diario se deforma, como si mirara a través de un vidrio que deforma imágenes (bah, ideas). Pero el corazón aún se encuentra en estado activo y siente, mucho siente y ahí ves, mente y corazón trabajan juntos pero en éste caso, el corazón siente y no define lo que es. Sabe que te extraña, que no te quiere ver siendo distinta, que no quiere ser maltratado por tu distinta imagen, que sólo quiere volver a sentir fuerte por vos una vez más...
Es sólo... una intensa sensación que vive en éste instante, supongo que nada más. Todas las soluciones se ven alcanzables y se que mañana, saldré a la calle, ignorándote una vez más, sin saber tal vez cuánto pero si haciéndolo.
Y te digo, me siento triste por eso.
Muy triste.
G
Resulta tan extraña ésta noche, solo, terminando de escribir unos párrafos de mi prometedora ópera prima. Y pensando en vos, pero mezclando las ideas, los momentos felices, las peleas, las inseguridades, las maneras de ser, todo. No encuentro un pensamiento definido, un proyecto ya calculado, sino más bien un laberinto, construido con piezas de todos los colores y colocadas al azar. Pienso en vos, tal vez porque fuiste mi más reciente sensación, quien me dio vida desde la depresión pero vida al fin.
Y es que no sé cómo definirte. Sos tan distinta cuando estás conmigo, comparando a como lo sos cuando no. Te cambia la edad y mucho, te cambia la personalidad y es tan marcado el hecho, que no sé cómo realmente sos. Cuando estás conmigo, sos tan quedada pero nunca me abandonás (bueno, casi nunca), me bancás en todas y aunque lo hagas desde el silencio, te quedás y eso siempre fue lo más importante. Pero cuando no estás... o no me tenés a tu lado, sos tan fría e inherente sobre el mundo gabrieliano, me transformás en una persona a la que nunca quisiste ni tuviste o más allá aún, alguien que te hizo mucho daño, que te traicionó, que te abandonó o incluso, te hirió de muerte.
Y no lo soporto.
He vagado dentro de mi cabeza, por éstos días. Y he visto que el pensamiento diario se deforma, como si mirara a través de un vidrio que deforma imágenes (bah, ideas). Pero el corazón aún se encuentra en estado activo y siente, mucho siente y ahí ves, mente y corazón trabajan juntos pero en éste caso, el corazón siente y no define lo que es. Sabe que te extraña, que no te quiere ver siendo distinta, que no quiere ser maltratado por tu distinta imagen, que sólo quiere volver a sentir fuerte por vos una vez más...
Es sólo... una intensa sensación que vive en éste instante, supongo que nada más. Todas las soluciones se ven alcanzables y se que mañana, saldré a la calle, ignorándote una vez más, sin saber tal vez cuánto pero si haciéndolo.
Y te digo, me siento triste por eso.
Muy triste.
G
miércoles, 23 de noviembre de 2011
Para repensar
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Tenés razón, la gente no sabe a veces solucionar sus problemas solo. Creo que para eso, existe el término "amigo", ¿no? Me hacés pensar y a su vez, me hacés recordar el lugar al que pertenezco hoy por hoy: al distante.
No sé en qué momento te jodí la vida, tengo miles de ejemplos éticos rotos, miles de códigos lisonjeados, miles de palabras destructivas, hechos que han demostrado la falta de amistad a flor de piel. No debería contar con los demás, a veces, no debería porque no sienten la necesidad de ayudar, sino más bien de decir "que si" y de tal vez no sentirse menos humanos. No me doy cuenta de ésto hasta que alguien denota la cuestión, el ser humano es el arma perfecta a la hora de maltratarse entre unos y otros.
Mi intención no es joderte, mi ego es superior a todos los demás, me lleva hacia adelante cuando menos lo espero. Quedate tranquilo, que un trabajo no te hace mejor a mí, ni la falta de experiencia, porque me doy cuenta de que no viviste lo que viví yo y que si lo supieras, no estarías tratándome así. Nunca te olvides que de frente, la conciencia no pesa y el ego, aulla. No soy un santo (para nada), pero no soy mala persona y si estuvieras en mi situación, te llenaría de espacios y consejos alentadores, estaría para vos, en lo que fuere. Antes era así... claro que ahora no, pero, ¿no es mejor ver a los amigos bien?
No entiendo entonces la razón de tu comentario.
No fuerces acciones que no salgan de vos, desde la buena voluntad. Ni para mí, ni para alguno más.
Reevaluate quién te importa y luego, actuá.
G
PD: desmenuzar la cuestión me hizo pensar... y darme cuenta de que más alla de una molestia, encontré una arista importante sobre cada conexión que poseo con el mundo a mi alrededor.
Tenés razón, la gente no sabe a veces solucionar sus problemas solo. Creo que para eso, existe el término "amigo", ¿no? Me hacés pensar y a su vez, me hacés recordar el lugar al que pertenezco hoy por hoy: al distante.
No sé en qué momento te jodí la vida, tengo miles de ejemplos éticos rotos, miles de códigos lisonjeados, miles de palabras destructivas, hechos que han demostrado la falta de amistad a flor de piel. No debería contar con los demás, a veces, no debería porque no sienten la necesidad de ayudar, sino más bien de decir "que si" y de tal vez no sentirse menos humanos. No me doy cuenta de ésto hasta que alguien denota la cuestión, el ser humano es el arma perfecta a la hora de maltratarse entre unos y otros.
Mi intención no es joderte, mi ego es superior a todos los demás, me lleva hacia adelante cuando menos lo espero. Quedate tranquilo, que un trabajo no te hace mejor a mí, ni la falta de experiencia, porque me doy cuenta de que no viviste lo que viví yo y que si lo supieras, no estarías tratándome así. Nunca te olvides que de frente, la conciencia no pesa y el ego, aulla. No soy un santo (para nada), pero no soy mala persona y si estuvieras en mi situación, te llenaría de espacios y consejos alentadores, estaría para vos, en lo que fuere. Antes era así... claro que ahora no, pero, ¿no es mejor ver a los amigos bien?
No entiendo entonces la razón de tu comentario.
No fuerces acciones que no salgan de vos, desde la buena voluntad. Ni para mí, ni para alguno más.
Reevaluate quién te importa y luego, actuá.
G
PD: desmenuzar la cuestión me hizo pensar... y darme cuenta de que más alla de una molestia, encontré una arista importante sobre cada conexión que poseo con el mundo a mi alrededor.
martes, 22 de noviembre de 2011
viernes, 18 de noviembre de 2011
Tomá pa' vos, dámela a mí...
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Probablemente no veo la pintura en su estado puro. Pero cansa, me canso, me canso de mis propios defectos, me canso de ser ciclotímico, me canso de no tener paciencia, de no encontrar paz, de ponerme cada vez peor, de no tener serenidad, de no ser yo, de autorreclamarme las cosas, de dudar de todo lo que hago o digo, de perder porque no se cuidar, de exagerar las pequeñas cosas, de gritar y de no entender, de ensuciar y no ser justo, de escupir una y otra vez en la cara de la suerte, de no procurar una reconciliación con mi destino, de llevarme mal con él y dejar que me siga tratando mal, de ser yo, DE ESTE MALDITO APELLIDO, DE LA MIERDA QUE ME RODEA, de todo lo que dejo me habite el horizonte y no aprendo a cambiar...
Y por sobre todo, odio convivir con gente que no tiene pelotas para decir y hacer la posta, constantemente. Es culpa mía actuar de manera inferior a lo que puedo llegar a dar, pero no lo es cuando prefieren seguir siendo seres sin huevos ni agallas para tomar la posta.
Váyanse a cagar, aguante Gregory House.
G
Probablemente no veo la pintura en su estado puro. Pero cansa, me canso, me canso de mis propios defectos, me canso de ser ciclotímico, me canso de no tener paciencia, de no encontrar paz, de ponerme cada vez peor, de no tener serenidad, de no ser yo, de autorreclamarme las cosas, de dudar de todo lo que hago o digo, de perder porque no se cuidar, de exagerar las pequeñas cosas, de gritar y de no entender, de ensuciar y no ser justo, de escupir una y otra vez en la cara de la suerte, de no procurar una reconciliación con mi destino, de llevarme mal con él y dejar que me siga tratando mal, de ser yo, DE ESTE MALDITO APELLIDO, DE LA MIERDA QUE ME RODEA, de todo lo que dejo me habite el horizonte y no aprendo a cambiar...
Y por sobre todo, odio convivir con gente que no tiene pelotas para decir y hacer la posta, constantemente. Es culpa mía actuar de manera inferior a lo que puedo llegar a dar, pero no lo es cuando prefieren seguir siendo seres sin huevos ni agallas para tomar la posta.
Váyanse a cagar, aguante Gregory House.
G
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