.
Reconozco el momento en el que paso de largo el límite de mi paciencia. Lo se bien, porque todo empieza a molestarme, no tolero los malos comentarios, me encierro lejos de todo. Antes no cortaba lo social pero ahora, cierro los grilletes y me la banco en solitario, esperando que todo el veneno se escurra por la rejilla.
A la vez, es cuando empiezo a notar todas las falencias de mi entorno. Es cuando quito la sonrisa que veo el libertinaje de todos aquellos a los que les gusta señalarme con el dedo, el respeto perdido por aquellos que dicen ser familia o al menos, apreciarme. Y me enoja mucho más, me satura, me lleva a niveles de locura donde no quiero llegar, me convierte en una persona de personalidad caótica y oscura, negativo a todo, descreído de lo bueno.
Sin embargo, lo del respeto me molesta más, por sobre el resto. No estoy hablando de que no me traten con respeto militar, me refiero a la manera en que la gente deja de tratarte. Por ejemplo, si voy a trabajar todos los días, gastando viaje de mi bolsillo y cuando llega la fecha exacta de cobro, no te pagan por la razón que fuere, te postergan, siento que no aprecian realmente lo que estoy haciendo en eso que llamo "responsabilidad" y no "hobby". Porque no vamos a trabajar porque nos gusta, en la mayoría de los casos, sino que lo hacemos por necesidad, porque tenemos que sobrevivir y sin dinero, nos morimos de hambre, no nos vestimos, etc. Tal vez te respeten a modo de "trato", pero no a nivel de laburo. Lo mismo con la familia o las parejas, tal vez no tengan que contarte todo, pero hablar mal de vos a tus espaldas o guardarte secretos que afectan esa sociedad es insultar a la inteligencia del prójimo y más de aquellos con los que compartís la misma sangre o la posiblidad de futuro. La gente, en general, no piensa en eso, sino en sus propias aspiraciones, primero. La frase "la necesidad de muchos supera a la de unos pocos" no existe, aunque si la de "primero vos antes que el resto".
Me toca vivir a diario muchas huevadas (porque son huevadas) que desgastan los contactos, como todos, lo se. La cuestión se vuelve importante cuando soy el único que tiene que lidiar consigo mismo, porque todos critican, incitan, provocan pero luego, nadie se hace cargo del problema que crearon. Entonces, cuando el escritor explota, es un histérico, problemático, alguien al que "mejor dejamos solo". Recuerdo tantas discusiones que he tenido con mis ex parejas, de las cuales sólo remarcaban el momento en el que yo me re calentaba pero NUNCA cuando empezaba la discusión. Hipocresía y de la buena, señoras y señores, de la mejor.
Y creo que esta es la razón por la cual tardo tanto en postear, en ciertas épocas. Porque no me interesa llegar acá y hablar de lo que hizo mal tal o cual persona, sino de exponer una situación que no entiendo y procurar llegar a la razón, a encontrar la lógica de cierto proceder. Pero a veces... a veces quiero gritarle en la cara a la persona que está haciendo eso mal o tirarlo por un barranco... xD Pero sucede que me la banco, porque prefiero evitar hablarle a la pared o pedirle peras al olmo.
Porque recuerdo que la vida es un búmerang y que todo lo malo que hacemos, tarde o temprano nos vuelve.
Entonces, me queda un sólo predicamento: encontrar la manera de soportar tanta ignorancia a mi alrededor.
Y en consecuencia, se acabó el Gabriel simpático, para la mayoría.
G
domingo, 9 de julio de 2017
lunes, 19 de junio de 2017
Revoleando comida
.
Creo fervientemente que las personas que ignoran hechos, inventan historias o rumores, lo hacen para llenar ese vacío. Son las mismas personas que miran a Tinelli o Rial, las mismas personas a las que les gusta mirar la vida de los demás y formar juicios pero sin que sean recíprocamente juzgados. De ahí que el televisor sea tan popular, yo creo que es como una vidriera, te miran el producto y no sabés quién es el cliente...
Es más, cabe la posibilidad de que yo use blog con esa misma excusa, aunque los ignorantes siempre tienen la opción de entrar y aprender algo de la vida, disipar dudas y generar nuevos rumores. Y debo decirles, a todos en general, que mis posts son momentos que arranco de los recuerdos míos sobre los ajenos, son instantes que proyecto sobre una pared propensa a la tinta y a la genialidad, para luego soplarla o dejarla secar y ver si el resultado es algo de lo que puedo aprender. Tampoco puedo ser tan optimista, este lugar tiene un pedazo de mi cursi sentimiento.
Me encanta bardearme sarcásticamente.
De eso se trata, de señalar a los demás cuando no queremos que miren hacia nuestro lado. Por eso me causa gracia que una mujer exparsa el rumor de una novia inventada cuando ella misma mintió a sus pares hasta el hartazgo. Es despreciable la cantidad de suciedad que tiró sobre nosotros, un grupo que ya estaba formado hacía años y funcionaba bien, sin ella. Es más, ahora que lo pienso, las cosas empezaron a disfuncionar cuando ella apareció en nuestras vidas.
Y después se pregunta porqué no le hablo.
El otro día tuve un enfrentamiento con otra persona, alguien a quien le gusta malinterpretar las cosas. Y yo, en este momento de mi vida, no tengo todas las respuestas pero si veo algo del panorama que se repite día a día, en cada ser humano. Por ejemplo, cuando una persona mayor te dice que no pases la mano sobre el fuego no es de gusto, sino porque alguna vez hizo esa estupidez o vio a alguien hacerlo. No se olviden que la vida es el arte de la repetición, que más allá de ser metidos o prejueces (cagastellano), tenemos la costumbre de dar opinión y muchas veces, lo hacemos desde la experiencia. So... a esta persona le di una idea (que claramente me pidió de antemano) y la llevó por caminos propios y convenientes. El problema fue que arrastró consigo a una persona que considero importante y luego, no se hizo cargo de las consecuencias.
Existen tantas personas que prefieren tomar decisiones extremas antes de hacerse cargo de sus errores.
Cof cof.
Guiño guiño.
La vida es fácil.
Vivir instantes de vergüenza, no apto para cobardes.
La próxima vez que quieras inventar rumores o esparcir consecuencias sobre los demás, mirate un largo rato en el espejo y vas a ver lo que todos sabemos que sos.
Bueno, no se puede tener todo en la vida.
G
Creo fervientemente que las personas que ignoran hechos, inventan historias o rumores, lo hacen para llenar ese vacío. Son las mismas personas que miran a Tinelli o Rial, las mismas personas a las que les gusta mirar la vida de los demás y formar juicios pero sin que sean recíprocamente juzgados. De ahí que el televisor sea tan popular, yo creo que es como una vidriera, te miran el producto y no sabés quién es el cliente...
Es más, cabe la posibilidad de que yo use blog con esa misma excusa, aunque los ignorantes siempre tienen la opción de entrar y aprender algo de la vida, disipar dudas y generar nuevos rumores. Y debo decirles, a todos en general, que mis posts son momentos que arranco de los recuerdos míos sobre los ajenos, son instantes que proyecto sobre una pared propensa a la tinta y a la genialidad, para luego soplarla o dejarla secar y ver si el resultado es algo de lo que puedo aprender. Tampoco puedo ser tan optimista, este lugar tiene un pedazo de mi cursi sentimiento.
Me encanta bardearme sarcásticamente.
De eso se trata, de señalar a los demás cuando no queremos que miren hacia nuestro lado. Por eso me causa gracia que una mujer exparsa el rumor de una novia inventada cuando ella misma mintió a sus pares hasta el hartazgo. Es despreciable la cantidad de suciedad que tiró sobre nosotros, un grupo que ya estaba formado hacía años y funcionaba bien, sin ella. Es más, ahora que lo pienso, las cosas empezaron a disfuncionar cuando ella apareció en nuestras vidas.
Y después se pregunta porqué no le hablo.
El otro día tuve un enfrentamiento con otra persona, alguien a quien le gusta malinterpretar las cosas. Y yo, en este momento de mi vida, no tengo todas las respuestas pero si veo algo del panorama que se repite día a día, en cada ser humano. Por ejemplo, cuando una persona mayor te dice que no pases la mano sobre el fuego no es de gusto, sino porque alguna vez hizo esa estupidez o vio a alguien hacerlo. No se olviden que la vida es el arte de la repetición, que más allá de ser metidos o prejueces (cagastellano), tenemos la costumbre de dar opinión y muchas veces, lo hacemos desde la experiencia. So... a esta persona le di una idea (que claramente me pidió de antemano) y la llevó por caminos propios y convenientes. El problema fue que arrastró consigo a una persona que considero importante y luego, no se hizo cargo de las consecuencias.
Existen tantas personas que prefieren tomar decisiones extremas antes de hacerse cargo de sus errores.
Cof cof.
Guiño guiño.
La vida es fácil.
Vivir instantes de vergüenza, no apto para cobardes.
La próxima vez que quieras inventar rumores o esparcir consecuencias sobre los demás, mirate un largo rato en el espejo y vas a ver lo que todos sabemos que sos.
Bueno, no se puede tener todo en la vida.
G
viernes, 2 de junio de 2017
Falta de entrenamiento
.
Que esta familia es una mierda, eso quiero decir.
Sí, soy un mal hablado, aunque como ser humano que busca excusas se que en el fondo, también se que esa palabra es la adecuada para describir la situación. Podría llamarlo "redención", pero no es más que una excusa, soy un mal hablado.
Y el punto es que, no existen mejores palabras, a pesar de que las busques por horas.
Una de las tantas problemáticas que he absorbido con el pasar de los años fue la devaluación de actitudes que el ser humano tiende a generar sobre otros, a causa de su baja autoestima. Y opino que es una de las más crueles inintenciones que puedan existir, porque la misma persona que te aprecia se toma dos cervezas y de repente, elige el peor momento para defenestrar tu incapacidad para tener hijos. A veces me pregunto... cómo hace la gente para despertarse al día siguiente y dedicarles un "buen día", me pregunto porqué aplican la psicología sobre drogadictos sin remedio pero no sobre familiares menos fuertes. Me pregunto porqué el ser humano posee la brillante capacidad de dirigir mal las energías, las prácticas y los consuelos. Me pregunto si cada vez que un ser querido pierde el tacto, se abre una puerta al mundo de la oscuridad y una manada de insultos puede ensuciar hasta tu nombre.
Nada de eso, merecido.
En este mismo instante veo a la humanidad como un gran obra teatral, que mezcla todos los estilos y argumentos. Veo que cada uno actúa su papel a la perfección y moldea la forma del siguiente acto de la manera más conveniente para él o ella. Si puedo tener un jacuzzi en la terraza y no pagarte lo que te corresponde por tu trabajo dedicado, mejor. Si puedo ocultar mis falencias nombrando las tuyas, mejor. Si puedo olvidarme que sos hermano, negarte un plato de comida y venerar la ideología de mi padre, mejor. Hagámoslo, porque somos seres humanos, seres humanos que necesitan ser entrenados.
Y esa es la clave, la falta de entrenamiento.
Por eso, esta familia es una mierda.
No me duele el estómago ni el ego, porque no puedo tener hijos. Me duele la actitud o la falta de ella, porque me volví un producto pasado de fecha, descreído de la calidad del mundo y de su cordialidad.
G
Que esta familia es una mierda, eso quiero decir.
Sí, soy un mal hablado, aunque como ser humano que busca excusas se que en el fondo, también se que esa palabra es la adecuada para describir la situación. Podría llamarlo "redención", pero no es más que una excusa, soy un mal hablado.
Y el punto es que, no existen mejores palabras, a pesar de que las busques por horas.
Una de las tantas problemáticas que he absorbido con el pasar de los años fue la devaluación de actitudes que el ser humano tiende a generar sobre otros, a causa de su baja autoestima. Y opino que es una de las más crueles inintenciones que puedan existir, porque la misma persona que te aprecia se toma dos cervezas y de repente, elige el peor momento para defenestrar tu incapacidad para tener hijos. A veces me pregunto... cómo hace la gente para despertarse al día siguiente y dedicarles un "buen día", me pregunto porqué aplican la psicología sobre drogadictos sin remedio pero no sobre familiares menos fuertes. Me pregunto porqué el ser humano posee la brillante capacidad de dirigir mal las energías, las prácticas y los consuelos. Me pregunto si cada vez que un ser querido pierde el tacto, se abre una puerta al mundo de la oscuridad y una manada de insultos puede ensuciar hasta tu nombre.
Nada de eso, merecido.
En este mismo instante veo a la humanidad como un gran obra teatral, que mezcla todos los estilos y argumentos. Veo que cada uno actúa su papel a la perfección y moldea la forma del siguiente acto de la manera más conveniente para él o ella. Si puedo tener un jacuzzi en la terraza y no pagarte lo que te corresponde por tu trabajo dedicado, mejor. Si puedo ocultar mis falencias nombrando las tuyas, mejor. Si puedo olvidarme que sos hermano, negarte un plato de comida y venerar la ideología de mi padre, mejor. Hagámoslo, porque somos seres humanos, seres humanos que necesitan ser entrenados.
Y esa es la clave, la falta de entrenamiento.
Por eso, esta familia es una mierda.
No me duele el estómago ni el ego, porque no puedo tener hijos. Me duele la actitud o la falta de ella, porque me volví un producto pasado de fecha, descreído de la calidad del mundo y de su cordialidad.
G
lunes, 22 de mayo de 2017
Pasión abstracta
.
¿Cuánta pasión es capaz de soportar tu cuerpo?
¿Tanta?
Digo, ¿tanta que la confundís con lujuria? No te recuerdo tan arrogante y desorientada... No hables, dejame escuchar un instante más ese violín... (ahora es cuando llega el crescendo) ¿Podés oír? Es como si el viento te corta la piel del brazo sin producir dolor, como si el alma se dobla en dos y sólo dibujás una sonrisa.
¿Esa es la pasión? Te juro que no hablo de vos, te juro que no sos más que un ejemplo genérico que tomé del estante, una muestra para clientes. Podés darte el uso que prefieras aunque la pasión... oh, la pasión es de madera fina. ¿Sentís que vas a estallar? ¿Sentís cómo el piano apila una absoluta imaginación de sentidos? Nada hay que imaginar, pero hacerlo es poco, la música es la verdadera madre, quien te entiende desde las raíces, quien te llama y te lleva donde más quieras.
Puedo escribir infinitos versos con maestría y, aún así, no podría describir esta pasión. Escucho una llave girar, una puerta expectante. Cerrá los ojos, dejá que el cuerpo mire por vos, ¿sentís la música? Pero claro que son cientos de cosas, porque todo se mezcla cuando se trata de sentimientos. Vos creés que yo te veo como mármol sobre un pedestal, yo creo que no existen ángeles que puedan rivalizar tu belleza y somos objetos abstractos, somos ideas deformes, sin líneas ni sombra, somos palabras que describen diccionarios en blanco, somos nada... somos el universo, somos un punto negro... un punto negro que todos miran y recuerdan.
¿Aún tenés los ojos cerrados? Están llegando las campanas, mientras el piano te acomoda y arropa. Hay silencios que apenas se atreven a mirarnos, hay pensamientos que procuran espiar sobre el hombro de estos susurros. ¿Oís la música? ¿Sentís la pasión? ¿Cuántas ganas tenés de formar parte de mi mundo? Sí, a vos te digo, a la que dejaría todo por una mirada de aprobación, un instante más de absorción. Podemos ser el mundo, si vos lo deseás, podemos crear y desatar emociones extremas.
¿Está bueno eso de ser sólo una lectora?
¿Cuánto coraje hace falta?
¿Creés conocerme?
Respirá profundo.
G
¿Cuánta pasión es capaz de soportar tu cuerpo?
¿Tanta?
Digo, ¿tanta que la confundís con lujuria? No te recuerdo tan arrogante y desorientada... No hables, dejame escuchar un instante más ese violín... (ahora es cuando llega el crescendo) ¿Podés oír? Es como si el viento te corta la piel del brazo sin producir dolor, como si el alma se dobla en dos y sólo dibujás una sonrisa.
¿Esa es la pasión? Te juro que no hablo de vos, te juro que no sos más que un ejemplo genérico que tomé del estante, una muestra para clientes. Podés darte el uso que prefieras aunque la pasión... oh, la pasión es de madera fina. ¿Sentís que vas a estallar? ¿Sentís cómo el piano apila una absoluta imaginación de sentidos? Nada hay que imaginar, pero hacerlo es poco, la música es la verdadera madre, quien te entiende desde las raíces, quien te llama y te lleva donde más quieras.
Puedo escribir infinitos versos con maestría y, aún así, no podría describir esta pasión. Escucho una llave girar, una puerta expectante. Cerrá los ojos, dejá que el cuerpo mire por vos, ¿sentís la música? Pero claro que son cientos de cosas, porque todo se mezcla cuando se trata de sentimientos. Vos creés que yo te veo como mármol sobre un pedestal, yo creo que no existen ángeles que puedan rivalizar tu belleza y somos objetos abstractos, somos ideas deformes, sin líneas ni sombra, somos palabras que describen diccionarios en blanco, somos nada... somos el universo, somos un punto negro... un punto negro que todos miran y recuerdan.
¿Aún tenés los ojos cerrados? Están llegando las campanas, mientras el piano te acomoda y arropa. Hay silencios que apenas se atreven a mirarnos, hay pensamientos que procuran espiar sobre el hombro de estos susurros. ¿Oís la música? ¿Sentís la pasión? ¿Cuántas ganas tenés de formar parte de mi mundo? Sí, a vos te digo, a la que dejaría todo por una mirada de aprobación, un instante más de absorción. Podemos ser el mundo, si vos lo deseás, podemos crear y desatar emociones extremas.
¿Está bueno eso de ser sólo una lectora?
¿Cuánto coraje hace falta?
¿Creés conocerme?
Respirá profundo.
G
viernes, 12 de mayo de 2017
Sabor a borrador
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"Verás, tu viejo tenía la costumbre de primero pensar mal de la gente y luego, juzgarla como si nunca en su vida se hubiere equivocado. En consecuencia, su dedicación sentimental se dividía entre la responsabilidad y los juicios, algo que repartía en iguales proporciones. Como una persona que te echa en cara las cosas, solamente que esta vez lo hace el marido de tu vieja, la persona que ella misma te enseña a respetar. Y es una lástima, porque los vínculos de familia son los más delicados de tratar y en consecuencia, de enderezar."
Este es uno de esos posts en los que arranco a escribir y continuo sin tomar respiro, hasta el final, para luego mandarlo a borradores. La verdad es que ustedes leen la mitad de lo que escribo y si alguna vez decidiera sacarlos del freezer, tendrían un tópico todos los días. Debo admitir que soy selectivo con lo que posteo, algo que años atrás no hubiera podido realizar con frialdad pero sucede hoy, sucede porque la mente se enfría... no, los impulsos envejecen, la energía no es la misma.
Y es por eso que existen los borradores.
El punto al que quiero llegar muy distinto al comienzo y no puedo evitar sentirme obstruido por la idea de "familia". Veo que la mía está rota, que las bases no son más que pedazos de cristal y que algún día estallará en la cara de unos cuantos. Mi papel es el del tonto, porque no he visto mejoras con el pasar de los años y todo está viniéndose abajo. Claro está que este es el punto en el que no tengor razones para quedarme, más que las de la providencia. Y a pesar de que no dure para siempre, el presente es intenso, salvaje, cubre por momentos todo lo bueno que se encuentra fuera. Qué puedo decir, es como volver del trabajo y encontrarse los platos para lavar.
Bueno, en realidad están para lavar.
También.
La sangre es debilidad.
¿Muy radical? Bueno, todos sabemos que se trata del ser humano, donde unos padres maltratan a sus hijos y otros, son perfectamente empáticos. Es así, no podemos generalizar pero sí categorizar y creo que el punto que busco se adhiere al sentido en el que los planetas de alinean para cada uno. Perdón, demasiada metáfora... quise decir que cada quien se acomoda como puede o cae en el intento, ya que los ejemplos no duran para siempre y mutan, mutan según la personalidad de cada uno. Yo no tengo ejemplos claros a seguir, un plato de comida me llena la panza pero no la mente, aunque la mente no piensa si el estómago se detiene... y la maldita espiral que te tiene agarrado de los huevos.
El tiempo pasa y las cosas cambian, al menos yo me encontré toda la vida rodeado de malos ejemplos y ejemplosechadosencara. Nunca quise recibir un plato de comida y luego, que me digan que la música que escucho es basura. Eso no es crianza, eso es gran falta de modales o respeto.
Al final, no me veo aplicando los mismos ejemplos y tal vez, la falta de hijos me ayudó a no cometer los mismos errores. Otra cuestión es la pedagogía a la que me até desde adolescente, so... mi futuro será diferente, con otro tipo de errores en la cuenta. No es un alivio, sí una vida distinta.
¿Leyeron? Distinta.
Debajo de toda esa capa familiera existen seres humanos y esa es la verdad de la milanesa: la esencia misma de la insuficiencia social.
Perdón si sueno ahogado, pero así es como suenan mis borradores.
G
"Verás, tu viejo tenía la costumbre de primero pensar mal de la gente y luego, juzgarla como si nunca en su vida se hubiere equivocado. En consecuencia, su dedicación sentimental se dividía entre la responsabilidad y los juicios, algo que repartía en iguales proporciones. Como una persona que te echa en cara las cosas, solamente que esta vez lo hace el marido de tu vieja, la persona que ella misma te enseña a respetar. Y es una lástima, porque los vínculos de familia son los más delicados de tratar y en consecuencia, de enderezar."
Este es uno de esos posts en los que arranco a escribir y continuo sin tomar respiro, hasta el final, para luego mandarlo a borradores. La verdad es que ustedes leen la mitad de lo que escribo y si alguna vez decidiera sacarlos del freezer, tendrían un tópico todos los días. Debo admitir que soy selectivo con lo que posteo, algo que años atrás no hubiera podido realizar con frialdad pero sucede hoy, sucede porque la mente se enfría... no, los impulsos envejecen, la energía no es la misma.
Y es por eso que existen los borradores.
El punto al que quiero llegar muy distinto al comienzo y no puedo evitar sentirme obstruido por la idea de "familia". Veo que la mía está rota, que las bases no son más que pedazos de cristal y que algún día estallará en la cara de unos cuantos. Mi papel es el del tonto, porque no he visto mejoras con el pasar de los años y todo está viniéndose abajo. Claro está que este es el punto en el que no tengor razones para quedarme, más que las de la providencia. Y a pesar de que no dure para siempre, el presente es intenso, salvaje, cubre por momentos todo lo bueno que se encuentra fuera. Qué puedo decir, es como volver del trabajo y encontrarse los platos para lavar.
Bueno, en realidad están para lavar.
También.
La sangre es debilidad.
¿Muy radical? Bueno, todos sabemos que se trata del ser humano, donde unos padres maltratan a sus hijos y otros, son perfectamente empáticos. Es así, no podemos generalizar pero sí categorizar y creo que el punto que busco se adhiere al sentido en el que los planetas de alinean para cada uno. Perdón, demasiada metáfora... quise decir que cada quien se acomoda como puede o cae en el intento, ya que los ejemplos no duran para siempre y mutan, mutan según la personalidad de cada uno. Yo no tengo ejemplos claros a seguir, un plato de comida me llena la panza pero no la mente, aunque la mente no piensa si el estómago se detiene... y la maldita espiral que te tiene agarrado de los huevos.
El tiempo pasa y las cosas cambian, al menos yo me encontré toda la vida rodeado de malos ejemplos y ejemplosechadosencara. Nunca quise recibir un plato de comida y luego, que me digan que la música que escucho es basura. Eso no es crianza, eso es gran falta de modales o respeto.
Al final, no me veo aplicando los mismos ejemplos y tal vez, la falta de hijos me ayudó a no cometer los mismos errores. Otra cuestión es la pedagogía a la que me até desde adolescente, so... mi futuro será diferente, con otro tipo de errores en la cuenta. No es un alivio, sí una vida distinta.
¿Leyeron? Distinta.
Debajo de toda esa capa familiera existen seres humanos y esa es la verdad de la milanesa: la esencia misma de la insuficiencia social.
Perdón si sueno ahogado, pero así es como suenan mis borradores.
G
miércoles, 3 de mayo de 2017
Sacando a pasear las ideas
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No se si identificarme con el silencio de los ajenos o sentir melancolía, por la falta de comunicación.
En la mayoría de los casos, entiendo cuando el rostro de una persona pide a gritos escupir la verdad y la persona elige el silencio. Es más, creo que estoy cansado de que tantas veces no me contesten, que me dejen hablando solo y resumiendo ideas como si fuera la radio (recuerdo que mucha gente le hablaba a la radio, si es que no lo siguen haciendo). Entiendo muy bien que tantos me escuchan y procuran asimilar lo que digo aunque... otros tantos simplemente son diarieros, personas que se autoencasillan en la estupidez de los canales de aire y de veintidós flacos corriendo detrás de una pelota.
Bueno, el arqueros esperan, en realidad.
¿Por qué entro en terreno subjetivo?
Porque necesito probar un punto.
Voy a borrar primero la hipocresía del post, afirmando que toda reflexión arranca desde una mente de corazón incómodo, que no encuentra su lugar dentro de todo aquello que reinó en su entorno y por eones. Más allá de que mi falta de atropello hacia el futuro haya sido apaciguada por la vida común y rutinaria a la que mi familia me ha sometido, admito que mi personalidad es más tradicionalista... no, costumbrista, aunque si mi viejo hubiese sido el dueño de medio país, la historia hubiese resultado distinta, asumo.
Hoy cumplo seis meses con una mujer que todos imaginan inventada y tienen razones suficientes para creerlo. Eso no me concierne, porque he aprendido a separar las historias y conformar solamente el lado de la cinta que me envuelve. Aunque pueda suceder que el día de mañana tenga que pasar por otro proceso de desintoxicación, se que es mi presente y es lo que respiro, lo que siento en carne viva, lo que me aporta momentos de felicidad. Yendo más allá, creo que todos esos pensamientos que me hacen recaer en blog, una y otra vez, no son más que lastre, porque las relaciones que han sido bastardeadas en demasía no resultan más que peso muerto. Bueno, ciertamente es decirlo sin tacto, pero también creo que es exagerado... Sin embargo, denegar mi naturaleza es pecado mayor, porque tengo consciencia y acaba de cumplir treinta y siete años, suficientes como para entender que muchas veces hay que dejar el amor de lado.
Bomba, me tiembla la integridad al decir eso.
Ahora que lo pienso, en mi familia nunca hubo lugar para los escritores.
Aún así, me tomo unos segundos para ver qué es lo que queda en mi cabeza y siguen siendo los mismos valores. Todo está ahí, intacto. Todas las charlas, el parloteo, el amontonamiento de palabras y el ritmo que pocos pueden seguir cuando hablo. Es que tal vez no sea que ellos sean lentos, sino que yo no quiero bajar más un peldaño, que me estoy volviendo cada vez mayor y menos tolerante. ¿Diferencias cuando era joven? Calculo que la energía, que no es la misma. Uno dice, ya no tengo paciencia como antes, pero antes tampoco la tenía y era más obvia, porque invertía energía, mucha energía en que los demás se enterasen. Hoy elijo otro camino, el del silencio... si, el del mismo silencio que muchos me dedican luego de escuchar uno de mis monólogos.
Cuando empecé el post, sabía cómo lo iba a empezar y acarreaba la sensación. Muchas veces llego a este lugar de la misma manera y dejo que mi cabeza explique, no porque otros deban entender, sino porque mi ojos necesitan absorber las ideas pero desde el exterior, tratando de aprender el lenguaje gabrieliano de mis pensamientos.
Resulta gracioso saber que están tan cerca de mi cerebro y aún así, no puedan ver. Tanto que necesitan de una verdadera perspectiva, de las externas, de las objetivas.
Y esto es lo que tengo en mi cabeza.
Inconformidad en un mundo y amor, en el derecho.
Felices seis meses, Susan.
G
No se si identificarme con el silencio de los ajenos o sentir melancolía, por la falta de comunicación.
En la mayoría de los casos, entiendo cuando el rostro de una persona pide a gritos escupir la verdad y la persona elige el silencio. Es más, creo que estoy cansado de que tantas veces no me contesten, que me dejen hablando solo y resumiendo ideas como si fuera la radio (recuerdo que mucha gente le hablaba a la radio, si es que no lo siguen haciendo). Entiendo muy bien que tantos me escuchan y procuran asimilar lo que digo aunque... otros tantos simplemente son diarieros, personas que se autoencasillan en la estupidez de los canales de aire y de veintidós flacos corriendo detrás de una pelota.
Bueno, el arqueros esperan, en realidad.
¿Por qué entro en terreno subjetivo?
Porque necesito probar un punto.
Voy a borrar primero la hipocresía del post, afirmando que toda reflexión arranca desde una mente de corazón incómodo, que no encuentra su lugar dentro de todo aquello que reinó en su entorno y por eones. Más allá de que mi falta de atropello hacia el futuro haya sido apaciguada por la vida común y rutinaria a la que mi familia me ha sometido, admito que mi personalidad es más tradicionalista... no, costumbrista, aunque si mi viejo hubiese sido el dueño de medio país, la historia hubiese resultado distinta, asumo.
Hoy cumplo seis meses con una mujer que todos imaginan inventada y tienen razones suficientes para creerlo. Eso no me concierne, porque he aprendido a separar las historias y conformar solamente el lado de la cinta que me envuelve. Aunque pueda suceder que el día de mañana tenga que pasar por otro proceso de desintoxicación, se que es mi presente y es lo que respiro, lo que siento en carne viva, lo que me aporta momentos de felicidad. Yendo más allá, creo que todos esos pensamientos que me hacen recaer en blog, una y otra vez, no son más que lastre, porque las relaciones que han sido bastardeadas en demasía no resultan más que peso muerto. Bueno, ciertamente es decirlo sin tacto, pero también creo que es exagerado... Sin embargo, denegar mi naturaleza es pecado mayor, porque tengo consciencia y acaba de cumplir treinta y siete años, suficientes como para entender que muchas veces hay que dejar el amor de lado.
Bomba, me tiembla la integridad al decir eso.
Ahora que lo pienso, en mi familia nunca hubo lugar para los escritores.
Aún así, me tomo unos segundos para ver qué es lo que queda en mi cabeza y siguen siendo los mismos valores. Todo está ahí, intacto. Todas las charlas, el parloteo, el amontonamiento de palabras y el ritmo que pocos pueden seguir cuando hablo. Es que tal vez no sea que ellos sean lentos, sino que yo no quiero bajar más un peldaño, que me estoy volviendo cada vez mayor y menos tolerante. ¿Diferencias cuando era joven? Calculo que la energía, que no es la misma. Uno dice, ya no tengo paciencia como antes, pero antes tampoco la tenía y era más obvia, porque invertía energía, mucha energía en que los demás se enterasen. Hoy elijo otro camino, el del silencio... si, el del mismo silencio que muchos me dedican luego de escuchar uno de mis monólogos.
Cuando empecé el post, sabía cómo lo iba a empezar y acarreaba la sensación. Muchas veces llego a este lugar de la misma manera y dejo que mi cabeza explique, no porque otros deban entender, sino porque mi ojos necesitan absorber las ideas pero desde el exterior, tratando de aprender el lenguaje gabrieliano de mis pensamientos.
Resulta gracioso saber que están tan cerca de mi cerebro y aún así, no puedan ver. Tanto que necesitan de una verdadera perspectiva, de las externas, de las objetivas.
Y esto es lo que tengo en mi cabeza.
Inconformidad en un mundo y amor, en el derecho.
Felices seis meses, Susan.
G
domingo, 16 de abril de 2017
Con texto
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"Dentro de este puño tengo el alma, aplastada."
Luego de leer esa frase, lo primero que pensás es en algo negativo, en esa pobre alma que no puede respirar. (?) Sin embargo, la connotación puede ser errónea, ya que rara vez estudiamos (aunque brevemente) el contexto en el que se dice o se escribe, las sensaciones del pronunciador/escritor o el estado del clima. Bueno, la última no...
"El alma aplastada"... una frase que nació escuchando un compositor de música clásica. Y lo primero que pienso es que me comporto como el enamorado, que dice la primera estupidez cursi que se le viene a la cabeza, tanto para alabar la belleza de una mujer o sus pechos (a preferencia de la audiencia). ¡Pum! Sale de la cabeza pero a las cuerdas vocales se les ocurrió primero y es como una estantería que se viene abajo, toda llena de platos, momento después en el que sólo te queda empezar a las gritos o morirte de la risa. "Jajaja", qué pedazo de cursi que sos, aunque ahí está, la súper frase.
Son etapas: los seres humanos tenemos algunas en las cuales alternamos la experiencia con la inmadurez y en realidad no alcanzamos la adultez, sino que dejamos la pavada y nos concentramos en ver el ángulo correcto de las cosas. Plus, de vez en cuando, volvemos a la época en la que arrastramos a las mujeres de los pelos, con garrote al hombro. Sin embargo, cuando hallás el contexto, cuando ves lo mismo que ve el otro... ssss... la gloria, un instante donde la mejor de las melodías encuentra el tono perfecto. Y es ahí cuando revolver entre tanta basura rinde sus frutos.
Perdón por la honestidad, es el ego quien habla, el mismo que escribe tan bien para vos. Es como un genio, pésimo para las relaciones, excelente para la posteridad literaria... bueno, no tan así, al menos no para el escritor, aunque el violín te engaña, te acaricia con ese sonido que te aplasta el alma pero te corta con sus cuerdas, si lo tocás fuerte.
No, no tiene sentido, porque aún no ves el contexto.
Ahora, tantas veces divago y otras tantas, dejo que el resto descubra de qué estoy hablando.
En cualquier caso, así es como me divierto.
(Inserte risa estúpida)
G
"Dentro de este puño tengo el alma, aplastada."
Luego de leer esa frase, lo primero que pensás es en algo negativo, en esa pobre alma que no puede respirar. (?) Sin embargo, la connotación puede ser errónea, ya que rara vez estudiamos (aunque brevemente) el contexto en el que se dice o se escribe, las sensaciones del pronunciador/escritor o el estado del clima. Bueno, la última no...
"El alma aplastada"... una frase que nació escuchando un compositor de música clásica. Y lo primero que pienso es que me comporto como el enamorado, que dice la primera estupidez cursi que se le viene a la cabeza, tanto para alabar la belleza de una mujer o sus pechos (a preferencia de la audiencia). ¡Pum! Sale de la cabeza pero a las cuerdas vocales se les ocurrió primero y es como una estantería que se viene abajo, toda llena de platos, momento después en el que sólo te queda empezar a las gritos o morirte de la risa. "Jajaja", qué pedazo de cursi que sos, aunque ahí está, la súper frase.
Son etapas: los seres humanos tenemos algunas en las cuales alternamos la experiencia con la inmadurez y en realidad no alcanzamos la adultez, sino que dejamos la pavada y nos concentramos en ver el ángulo correcto de las cosas. Plus, de vez en cuando, volvemos a la época en la que arrastramos a las mujeres de los pelos, con garrote al hombro. Sin embargo, cuando hallás el contexto, cuando ves lo mismo que ve el otro... ssss... la gloria, un instante donde la mejor de las melodías encuentra el tono perfecto. Y es ahí cuando revolver entre tanta basura rinde sus frutos.
Perdón por la honestidad, es el ego quien habla, el mismo que escribe tan bien para vos. Es como un genio, pésimo para las relaciones, excelente para la posteridad literaria... bueno, no tan así, al menos no para el escritor, aunque el violín te engaña, te acaricia con ese sonido que te aplasta el alma pero te corta con sus cuerdas, si lo tocás fuerte.
No, no tiene sentido, porque aún no ves el contexto.
Ahora, tantas veces divago y otras tantas, dejo que el resto descubra de qué estoy hablando.
En cualquier caso, así es como me divierto.
(Inserte risa estúpida)
G
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